Actualmente vivimos una revolución tecnosocial, un cambio brusco en la forma de relacionarse con otras personas, y este cambio es comparable con otros que la tecnología causó en el mundo como la imprenta, la radio o televisión.
Las redes sociales definitivamente llegaron para quedarse, ya que los seres humanos por naturaleza deseamos interactuar con otros, opinar, saber que hacen los demás. La tecnología simplemente ha potenciado y facilitado este proceso, es increíble ver como personas que no hablan en público se vuelven verdaderos ensayistas, podemos encontrar un sin fin de logros personales plasmados en los muros de facebook, no faltan los filósofos, quienes todos los días nos comparte un video chistoso, musical o reflexivo, los que suben fotos de fiestas, quienes nos informan de sus actividades a cada hora, y así podríamos continuar con una larga lista que solo demuestra como la redes sociales han cambiado nuestros hábitos y las reglas de la interacción social.
Y como todo gran cambio, generan muchas expectativas, preguntas y suposiciones; algo muy similar pasó a principios del siglo XI con las .com y la gran burbuja que se creó alrededor de esto, se invirtieron millones y muchas personas en todo el mundo creyeron que el cambio llegó, y ciertamente lo hizo, pero no de la forma que la mayoría imaginó, y solamente quienes tuvieron una visión clara de cómo se iban a desarrollar las cosas pudieron sacar ventaja.
Con las redes sociales está pasando algo muy parecido, cada día aparecen nuevas empresas ofreciendo servicios para manejar redes sociales, incrementar los seguidores, crear una “fanpage” con el objetivo de llevar a la empresa al mundo “2.0”, y los gerentes están felices de volcar su publicidad a este enorme y lucrativo mercado, pero ¿cuántos en verdad miden el costo/beneficio? Y ¿Qué tan enorme y lucrativo es?
Ciertamente que las redes sociales pueden beneficiar a un negocio, ya que se han vuelto un canal masivo de comunicación, pero, y aquí viene la burbuja que se está viviendo, no es un medio que va a duplicar las ventas de la noche a la mañana, el hecho tener 5000 seguidores y mandar ofertas de productos y un saludo deseando una buena semana es simplemente desperdiciar tiempo y dinero.
Social media marketing es diferente de cualquier otro tipo de comercialización, ya que permite a las empresas y los consumidores interactuar y comentar, y hay que aprovechar estar ventajas, la publicidad debe buscar la interacción con los usuarios, ser publicidad social, y si bien no es aplicable para todo, debería ser la esencia que se maneje en las redes sociales y así sobrevivir a la burbuja que se vive actualmente.
Las redes sociales se vuelven cada vez más inteligentes y ya no publican todo los que la empresa escribe en los muros de sus seguidores, tienen algoritmos para medir con que personas o empresas tiene mayor interactividad el usuario, y así reducir las publicaciones a las que realmente sean sociales, dejando de lado publicaciones de poco o nada de interés.
Mi recomendación es que las empresas midan si existe un ROI (Retorno sobre la inversión) con el manejo actual de las redes sociales, y si en verdad se está aprovechando todas las bondades que estas nos ofrecen, plantearse preguntas como ¿Cuál es nuestra meta al ingresar a las redes sociales? ¿Vamos a generar marca? ¿Fidelizar a los clientes? ¿Conseguir nuevos prospectos? ¿Medir la percepción de mercado sobre nuestros productos? ¿Atención al cliente? O simplemente estamos jugando a estar en las redes sociales, en pocas palabras ¿Cuál es el plan?
Si la empresa o persona que les maneja las redes sociales nunca les planteó alguna de estas preguntas, seguramente no conoce mucho de publicidad y menos de marketing, me recuerda los tiempos en los que las páginas webs eran diseñadas por programadores, las cuales en la parte gráfica dejaban siempre muchísimo que desear, o las páginas hechas solo por diseñadores, en las cuales no funcionaba el formulario de contacto por que era solamente una imagen.
Hay que hacer las cosas de forma correcta y así salir airosos de la burbuja de las redes sociales, aprovechando de verdad las oportunidades que estos nuevos medios masivos de comunicación nos brindan.